Sustentabilidad en Avataras Meliquina
Una forma de habitar

Sustentabilidad

Una cooperativa que cierra cada ciclo en su propia ladera.

Nuestra forma de trabajar

No es un programa. Es la forma en que vivimos y trabajamos en este lugar todos los días.

Avataras Meliquina nació con la decisión de mantener cerca todo lo que pone una mesa: la tierra que cultiva, el agua que riega, la energía que cocina, las manos que sirven. Lo que en otros proyectos es discurso, acá es operación diaria — y la condición para que la propuesta exista en este lugar.

I. La huerta

Producción orgánica propia, biodiversidad y rescate.

Cultivamos en terrazas a 1.000 msnm, en una latitud comparable al norte de Europa. La ventana de cultivo va de fines de octubre a marzo, y un invernadero de 300 m² permite extender la temporada con verdes, lechugas, acelgas y coles que resisten el invierno.

Probamos más de 1.000 variedades a lo largo de los años para identificar cuáles prosperan acá: 35 variedades de tomates, 5 colores de zanahorias, 5 variedades de papas, 20 verdes para ensalada. Mantenemos un banco de semillas propio con cerca de 60 variedades poco conocidas — kohlrabi, salsifí, topinambur, apionabo, espinaca frambuesa, raíz de perejil. Sin agroquímicos. Sin intermediarios.

Huerta orgánica de Avataras Meliquina
Energía renovable propia
II. Energía y agua

100% renovable, gestionada en tiempo real.

Combinamos generación solar e hidroeléctrica con un sistema alemán de gestión y baterías de litio que almacenan los excedentes. Una app monitorea generación, carga y configuración del sistema en vivo — la propiedad funciona como una microred autosuficiente.

El agua que se bebe, riega y cocina viene de vertiente. La calefacción de las unidades es a leña de manejo propio, y la salamandra a pellets cuida el bosque. Lo que producimos para iluminar también enciende los hornos.

III. Ciclo cerrado

Compostaje, lombricultura y manos cooperativas.

El residuo orgánico vuelve a la tierra. Compostamos con guano de gallinas y hojas secas en pilas que maduran durante años. Tenemos lombricarios separados según la bosta — una pila para vaca, otra para caballo. El control de plagas es orgánico, con preparados naturales de la propia huerta.

Quienes cultivan, cocinan, reciben y mantienen son las mismas personas: una cooperativa de socios y trabajadores que conviven en el predio hace más de 25 años. No hay proveedor, no hay distancia, no hay anonimato. La coherencia entre lo que prometemos y lo que servimos vive en ese vínculo.

Cooperativa de Avataras Meliquina

“De la tierra al fuego, del fuego a la mesa, de la mesa a la tierra otra vez. Cada ciclo se cierra en este mismo lugar.”